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Lesiones Medulares.
Lesiones Medulares

Las lesiones de la médula espinal se deben principalmente a dos causas, traumas (llamese accidentes) o enfermedades como espina bífida o poliomielitis, y trae regularmente desaparición de sensibilidad y movilidad.
La médula espinal no tiene que ser seccionada completamente para sufrir una perdida de función. De hecho la mayoría de médulas espinales permanecen intactas tras una lesión. La lesión medular no siempre guarda relación con una lesión de espalda o de cuello como pueden ser roturas de discos, estenosis de la columna, etc. Es posible lesionarse el cuello o la espalda y que la médula espinal no sufra ningún daño.
Los efectos de las lesiones en la medula espinal pueden variar dependiendo de la gravedad de la lesión, cuando es completa, no hay posibilidad de movimientos voluntarios, de igual manera la sensibilidad en la zona es nula. En las lesiones completas ambos lados del cuerpo sufren daño. Cuando la lesión es incompleta, el afectado puede tener algo de sensibilidad, también pueden ser capaces de sentir partes del cuerpo que no pueden mover. Cada caso es variable.
Pero esto no es todo, algunos casos tambien presentan perdidas en otras funciones corporales como mal funcionamiento de la vejiga e intestinos. Algunos ejemplos: En el hombre se ve disminuidas las funciones sexuales, en el caso de la eyaculación, se ve notoriamente la capacidad disminuida, esto trae como consecuencia problemas con la fertilización, caso contrario con las mujeres. Otro ejemplo preocupante es cuando hay una lesión con nivel muy alto en la espina dorsal, suele dar como resultado la perdida de muchos movimientos involuntarios, como la respiración, en cuyo caso, es necesario la utilización de aparatos externos como inhaladores o respiradores artificiales, en algunos otros casos, se llega hasta la mala regulación de la presión cardiaca, y hasta la imposibilidad de bajar la temperatura del cuerpo (sudar).
Dependiendo de la localización de la lesión, se pueden identificar las partes del cuerpo afectadas, para asi saber que terapia o tratamiento medico sera necesario para la recuperación del afectado.
Tratamiento.
Dependiendo de el tiempo transcurrido entre la lesión y el tratamiento, hay medicamentos que al ser suministrados pueden ayudar a la rapida mejoría de la lesión, cuando ya esta localizada, es mas fácil determinar el tratamiento a seguir, esto incluye el uso de aparatos externos como sillas de ruedas, hasta terapias fisicas.
Aquí les dejo un foro interesante en donde se puede obtener mayor información sobre este basto tema –> Lesión Medular
Saludos a todos y gracias por leer este interesante blog (y no lo digo por que sea mio) xD
Definición de Discapacidad
Hemos hablado de tipos de discapacidades, pero no hemos definido lo que es la discapacidad en si, hay varias formas de precisarlo, vamos empezando…
La discapacidad es una realidad humana que ha sido percibida de manera diferente a través del tiempo. La visión que se le ha dado estaba relacionada con una condición o función que se considera deteriorada respecto del estándar general de un individuo o de su grupo. El término, se refiere al funcionamiento individual, incluyendo la discapacidad física, la discapacidad sensorial, la discapacidad cognitiva, la discapacidad intelectual, enfermedad mental, y varios tipos de enfermedad crónica.
La visión basada en los derechos humanos o modelos sociales introduce el estudio de la interacción entre una persona con discapacidad y su ambiente; el papel de una sociedad en definir, causar o mantener la discapacidad dentro de esa sociedad, incluyendo actitudes o unas normas de accesibilidad. También se dice que una persona tiene una discapacidad si física o mentalmente tiene una función intelectual básica limitada respecto de la media o anulada por completo.
El Día Internacional de las Personas con Discapacidad se celebra el 3 de diciembre en cada año. El 13 de diciembre de 2006, las Naciones Unidas acordaron la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, el primer tratado del sistema de derechos humanos del siglo XXI, para proteger y reforzar los derechos y la igualdad de oportunidades de las cerca 650 millones de personas con discapacidad que se estima hay a nivel mundial.
La definición de discapacidad puede ser dividida en las siguientes subcategorías:
Físicas: Discapacidades que afectan los movimientos tales como la Espina bífida, Síndrome post-polio o Parálisis cerebral. Sensoriales: Discapacidades que afectan uno o más sentidos tales como la ceguera o la sordera. Cognitivas: Tales como el Autismo o el Síndrome de Down. Psiquiátricas: Tales como la Depresión o la Esquizofrenia.
La evolución de la definición de discapacidad
Históricamente el término discapacidad fue catalogado en forma negativa. Una persona que sufría de algún tipo de discapacidad era considerada como un “paciente” que debía ser curado o puesto bajo un tratamiento médico. Esta posición es la conocida como el “Modelo médico de la discapacidad”. En los últimos veinte años, una nueva definición llamada “Modelo social de la discapacidad”llegó a casi desplazar a la anterior. En este modelo, la discapacidad es vista más como una construcción social que como una situación médica. Una persona discapacitada es ahora vista como un individuo que requiere de una serie de ayudas técnicas para el devenir cotidiano y a la discapacidad como las actitudes o barreras que la sociedad levanta a su alrededor. Sin embargo ambas definiciones coinciden en que los servicios y las oportunidades sociales deben ser lo más accesibles posibles para todas las personas con discapacidad.El lenguaje y la terminología de la discapacidad
En los últimos tiempos, el término persona con discapacidad ha desplazado a la palabra inválido. En este aspecto, los entusiastas del modelo social de discapacidad suelen utilizar al viejo término, para designar las condiciones sociales o económicas que aquejan a las personas o a las familias vinculadas con el tema de la discapacidad. Bajo el modelo social de discapacidad un individuo será considerado “inválido” o “persona discapacitada”, dependiendo de la actitud de la sociedad. En estos casos poco tendrá que ver el hecho de que esta persona padezca de una miopía o de una parálisis cerebral. Muchas de las personas con discapacidad que suscriben a este tipo de definiciones, prefieren ser reconocidas como sordos o ciegos a secas, como una forma de reivindicar su pertenencia a un grupo social determinado. Otros más pragmáticos, sugieren que las sociedades se ocupen de temas de fondo más urgentes e indispensables como la desocupación o la salud, antes de cuestiones meramente formales que si bien no dejan de ser importantes, pierden valor frente a las dificultades cotidianas que una persona discapacitada por lo general debe afrontar.Discapacidad Psiquica – Trastornos de Aprendizaje
La discapacidad psíquica contempla como trastornos del aprendizaje una serie de dificultades en el aprendizaje de las habilidades académicas, particularmente lectura, cálculo y expresión escrita. Las deficiencias en la adquisición o ejecución de habilidades específicas suelen hacerse mas evidentes en la niñez, pero con frecuencia tienen consecuencias importantes en el funcionamiento posterior. Estos trastornos suelen ocurrir en combinación, con otros trastornos psiquiátricos tanto en el individuo como en las familias y en la práctica, los niños con estos trastornos de aprendizaje son descubiertos de forma secundaria.
La definición de la mayoría de estos trastornos implica que un área particular del funcionamiento está deteriorada en relación con la inteligencia general. Como grupo, estos trastornos están ampliamente extendidos, englobando del 10 al 15% de la población en edad escolar.
Estos trastornos implican déficits en el aprendizaje y la ejecución de la lectura, la escritura y el cálculo. Las personas con trastornos del aprendizaje presentan también normalmente un trastorno de la comunicación o de las habilidades motoras, problemas emocionales y motivacionales, o quizá trastornos psiquiátricos asociados. Estos trastornos están definidos de manera que quedan excluidos aquellos individuos cuya lentitud en el aprendizaje queda explicada por falta de oportunidades educativas, escasa inteligencia, deficiencias motoras o sensoriales (visuales o auditivas) o problemas neurológicos.
Con frecuencia, el diagnóstico se realiza durante el período escolar. Durante los primeros años escolares, las habilidades básicas, atención y motivación son analizadas. Los deterioros importantes en estas funciones se identifican en la necesidad de un abordaje precoz. La etiología de los trastornos del aprendizaje, aunque desconocida, está presumiblemente relacionada con la maduración lenta, la disfunción o la lesión cortical o de otras áreas corticales relacionadas con estas funciones de procesamiento específicas. La fuerza de la evidencia directa de anormalidades biológicas o genéticas varía con los trastornos, y también están implicados claramente factores no biológicos. No existe razón para asumir que cada trastorno sea debido a un mecanismo patológico único.
Evaluación.
Un diagnóstico debería basarse en algo más que en la observación clínica: siempre que sea posible es esencial evaluar la presencia de un déficit específico con protocolos de tests estandarizados. Dependiendo del trastorno, pueden resultar necesarias para el diagnóstico tanto las medidas formales del CI como las de habilidades específicas.
La evaluación incluye los tests de inteligencia, la valoración de las capacidades específicas (habilidades académicas, habla y lenguaje y función motora), y la observación de la conducta del niño en clase. Normalmente, debe determinarse la calidad de la enseñanza en la escuela antes de establecer el diagnóstico.
Resultan útiles tanto la valoración neurológica como la psiquiátrica (teniendo en cuenta especialmente los trastornos de conducta perturbadores, y trastornos de déficit de atención, otros trastornos del aprendizaje y la comunicación y la privación social, los tests de visión y audición, medidas del CI, psicológicas, neuropsicológicas y educativas (incluyendo la velocidad de lectura, la comprensión y la ortografía). Se espera que en un futuro las nuevas técnicas de imagen contribuyan significativamente a la valoración diagnóstica.
Diagnóstico.
Los trastornos del aprendizaje deben diferenciarse de posibles variaciones normales del rendimiento académico, así como de dificultades escolares debidas a falta de oportunidad, enseñanza deficiente o factores culturales. Una audición alterada puede afectar la capacidad de aprendizaje, debiendo investigarse con pruebas audiométricas o de agudeza visual. En presencia de estos déficits sensoriales sólo puede diagnosticarse un trastorno de aprendizaje si las dificultades para el mismo exceden de las habitualmente asociadas a dicho déficit. En el retraso mental, las dificultades de aprendizaje son proporcionales a la afectación general de la capacidad intelectual. Sin embargo, en algunos casos el nivel de aprendizaje se sitúa significativamente por debajo de los esperados en función de la escolarización y la gravedad del retraso, en estos casos debe realizarse un diagnóstico adicional del trastorno de aprendizaje adecuado. El trastorno disocial puede resultar también una complicación, pero puede aparecer previamente al fracaso escolar e incluso en los años de preescolar. Aunque se ha insistido mucho en el solapamiento emocional resultante de los trastornos del aprendizaje y de la comunicación, existe un cuerpo de conocimientos creciente sobre antecedentes neuropsiquiátricos y sociofamiliares de estos trastornos. Resulta también esencial evaluar un posible trastorno afectivo (baja motivación) y otros trastornos psiquiátricos y neurológicos. Normalmente los tests de percepción sensorial se obtienen para valorar los posibles deterioros de la visión o de la audición, que pueden agravar o imitar las manifestaciones de estos trastornos.
Opinión Personal.
En conjunto, estos trastornos nos llevan a lo que comúnmente conocemos como Discapacidad Psíquica, aunque no necesariamente tienen que existir todos en una persona, la mayoría de los casos solo presentan uno o dos de los trastornos mencionados. El tratamiento a seguir para cada uno es diferente, y siempre hay terapias alternativas que pueden ayudar a la mejoría de estos trastornos, hemos hablado ya de equino terapia y de terapia con delfines. Pero yo insisto en que siempre es mejor hacer caso al pie de la letra a lo que dicen los especialistas, si ellos consideran que el paciente es apto para recibir terapias alternativas es buena opción, conocí un caso en que los médicos dijeron que no era opción por los síntomas que presentaba el paciente, y seria contra producente aplicar estas terapias. Puede resultar mas dañado el padecimiento.
Síndrome de West
Qué es el Síndrome de West:
El síndrome de West o de los espasmos infantiles es una enfermedad poco frecuente, pero severa, que se presenta con mayor probabilidad en bebés prematuros o con mala oxigenación cerebral al momento de nacer (hipoxia neo-natal), ya que son propensos a sufrir daño neuronal. El pronóstico no siempre es favorable, pero con terapias adecuadas y la colaboración de la familia es posible lograr un buen control y condiciones que permitan mejoría del menor.
Ahora se sabe que se trata de una forma grave de epilepsia con secuelas considerables y de difícil manejo, los niños con síndrome de West suelen manifestar la enfermedad entre los 3 y 6 meses de edad y, por desgracia, siempre tienen algún grado de retraso global en su desarrollo, a pesar de que el conocimiento sobre el padecimiento ha mejorado, todavía hay casos en los que no se diagnostica a tiempo, sobre todo cuando los síntomas son leves (las convulsiones se pueden confundir con cólicos o dolor abdominal), y que inclusive podría ser ignorado por un pediatra con poca experiencia.
El síndrome de West se diagnostica a través de la presencia de tres elementos característicos:
- Espasmos. Son contracciones en las que el niño parece que va a dar un abrazo (posición de salaam), a la vez que eleva las piernas sobre la pelvis, desvía sus ojos hacia arriba y realiza alguna mueca. Esto puede ocurrir en repetidas ocasiones (en racimo), llegando a sumar hasta 100 en unos minutos.
- Retraso psicomotor. Facultades mentales y capacidad de movimiento suelen afectarse de forma notable, al grado de que muchos de estos chicos evolucionan nula o lentamente.
- Anormal actividad eléctrica del cerebro. Cuando ésta se analiza mediante electroencefalograma, se descubre un patrón irregular muy especial, llamado hipsarritmia, que fue descrito desde 1952.
El padecimiento se divide en dos tipos de acuerdo con sus causas:
- Idiopático: Cuando ocurre sin razones bien definidas
- Sintomático, en caso de que haya deficiencias neuronales por causas identificadas, como hipoxia neo-natal, algún proceso infeccioso, tumores o lesiones con las que el pequeño nace o que ocurren durante el alumbramiento.
Hay ocasiones en que esta enfermedad es antecedida por el síndrome de Ohtahara, que ocurre desde el mes de nacimiento y se caracteriza por crisis con espasmos, severo atraso psicomotor y escasa respuesta a estímulos sensoriales, y también es posible que evolucione a otra forma de expresión clínica, llamada síndrome de Lennox-Gastaut, que genera otro tipo de convulsiones, altera el comportamiento y requiere de un abordaje distinto. Por suerte, en un niño con West bien controlado y al que se le practica electroencefalograma, se puede detectar este cambio a tiempo para realizar los ajustes pertinentes.
Lo importante es que, en cuanto los padres descubran que un niño tiene problemas neurológicos o de desarrollo, y que éstos se acompañan con algún tipo de convulsiones, busquen la ayuda de un médico, en especial del neuropediatra, para que se realice el diagnóstico lo más pronto posible, se emprendan las medidas de atención más convenientes y el niño evolucione mejor.
El tratamiento del síndrome de West se basa en el uso de medicamentos anti epilépticos, que se tomarán por tiempo indefinido, además de que se recomienda que el bebé reciba estimulación temprana y terapia de rehabilitación de acuerdo con su edad. Cabe señalar que los niños siempre quedan con alguna secuela, pero se sabe que hay pequeños con deficiencias en lenguaje, para caminar o de aprendizaje, que han recuperado buena parte de sus funciones.
Existe un factor extra que siempre se ha propuesto para este padecimiento, y es el amor que se le debe dar al niño. En efecto, el chico puede tener retraso, mostrarse triste o indiferente, pero percibe a través de la piel, entiende cómo se le trata y se expresa de manera especial con su mirada; sabe cuándo es rechazado y distingue los sentimientos de sus padres hacia él.
El pronóstico va a depender de las causas y del momento en que se inicie el tratamiento (es más favorable si comienza dentro de las seis primeras semanas de desarrollado del padecimiento). Sin tratamiento y medicamentos es muy raro que se controle, y en cambio se aumenta el riesgo de que el pequeño desarrolle enfermedades respiratorias o hipertensión endocraneal (aumento de la presión al interior de la cabeza que afecta el funcionamiento cerebral), mismas que pueden desencadenar su fallecimiento.
Pues ahi les dejo la info… Nos vemos en la próxima
Parálisis Cerebral
Ok muy buenas noches tengan todos, el día de hoy me di a la tarea de ponerme a investigar sobre Parálisis Cerebral, y pos ahí va algo de lo q encontré…
La Parálisis Cerebral es un conjunto de desórdenes cerebrales que afecta el movimiento y la coordinación muscular. Es causada por daño a una o más áreas específicas del cerebro, generalmente durante el desarrollo fetal, pero también puede producirse justo antes, durante o poco después del nacimiento, así como en la infancia. Existen diversos grados de parálisis cerebral. Además, tradicionalmente se distinguen cuatro tipos de Parálisis Cerebral: Espástica (la manifestación más común, en que los músculos permanecen tensos, parecen rígidos y los movimientos voluntarios como el caminar son difíciles; a veces pueden); Disquinética (que se caracteriza por movimiento involuntario de la cara, las manos y otras partes del cuerpo); Atáxica (que causa problemas de equilibrio y coordinación, particularmente al caminar) y Mixta (que puede combinar cualquiera de los tipos anteriores).
La Parálisis Cerebral Espástica se define cuando hay afectación de la corteza motora o vías subcorticales intracerebrales, principalmente vía piramidal (es la forma clínica más frecuente de parálisis cerebral). Su principal característica es la hipertonía, que puede ser tanto espasticidad como rigidez. Se reconoce mediante una resistencia continua o plástica a un estiramiento pasivo en toda la extensión del movimiento.
La Parálisis Cerebral Disquinetica es cuando hay afectación del sistema extra piramidal (núcleos de la base y sus conexiones: caudado, putamen, pálido y subtalámico). Se caracteriza por alteración del tono muscular con fluctuaciones y cambios bruscos del mismo, aparición de movimientos involuntarios y persistencia muy manifiesta de reflejos arcaicos. Los movimientos son de distintos tipos: corea, atetosis, temblor, balismo, y distonías.
La Parálisis Cerebral Atáxica se distingue en tres formas clínicas bien diferenciadas que tienen en común la existencia de una afectación cerebelosa con hipotonia, incoordinación del movimiento y trastornos del equilibrio en distintos grados. En función del predominio de uno u otro síntoma y la asociación o no con signos de afectación a otros niveles del sistema nervioso, se clasifican en diplejía espástica, ataxia simple y síndrome del desequilibrio.
En la Parálisis Cerebral Mixta se hallan combinaciones de diversos trastornos motores y extra piramidales con distintos tipos de alteraciones del tono y combinaciones de diplejía o hemiplejías espásticas , sobre todo atetósicos. Las formas mixtas son muy frecuentes.
Las causas de la Parálisis Cerebral pueden ser producidas por una serie de factores. Una causa importante es la falta de oxígeno en el cerebro durante la etapa fetal o de recién nacido, que puede deberse a una separación prematura de la placenta desde la pared del útero, mala posición natal del bebé, un parto muy largo o abrupto o interferencia de la circulación en el cordón umbilical. También puede causar Parálisis Cerebral una incompatibilidad sanguínea entre la madre y el infante o la infección de la madre con virus y otros microorganismos que atacan el sistema nervioso del infante. Una herida en el cráneo o falta de oxigenación por inmersión también son causas frecuentes, como resultado de accidentes.
Dependiendo de qué áreas del cerebro tiene dañadas; una persona con Parálisis Cerebral puede presentar algunas de las siguientes características: Tensión muscular o espasmos; movimientos involuntarios; sensación y percepción anormales; limitación visual, auditiva o del habla; tercianas; retraso mental. Quienes tienen Parálisis Cerebral también pueden presentar dificultades para comer para controlar la vejiga y los esfínteres, para respirar debido a problemas posturales, escaras, o discapacidades para el aprendizaje.
Y bueno pues como es costumbre les dejo una liga interesante en la cual pueden encontrar todo lo referente a la Parálisis Cerebral aquí.
Saludos y hasta la próxima